Mostrando entradas con la etiqueta mi Quijote. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mi Quijote. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de marzo de 2016

MI QUIJOTE (III) (ANÓNIMO)



¡Estudiantes! ¡Profesores! ¡Amigos todos del Feijoo! Recuperamos nuestra sección quijotesca con una pieza que nos envía un corresponsal de cuyo nombre, a petición suya, decido olvidarme. Hay lugar en ella para la confesión de un error de juventud pero también, como en las mejores narrativas, para el amor -por los libros y librerías, en este caso- y la redención. Y es que, una vez más, se demuestra que la vida, como la Literatura, es conflicto.
¡Muchas gracias por la anécdota, anónimo!
                                                          
Mi primer Quijote fue el que inauguraba la colección de los Clásicos Universales Planeta. La edición corría a cargo de Martín de Riquer. Fue mi primer, y último, libro robado. Robado en una librería de Oviedo en 1981. Tiene casi 1200 páginas, pero es muy manejable. Costaba entonces 500 pesetas. Y no fue la falta de dinero, aunque no abundaba, la que me llevó a hacer aquello. Tampoco puedo dar otro tipo de justificación que hoy se pueda entender. Aunque me arrepentí, no llegué a reparar aquel daño. No hasta hace dos días, después de decidir escribir esta entrada. Metí 30 euros (es una cantidad simbólica) en un sobre entre unas hojas de papel con una pequeña explicación y lo envié a la actual dirección de la librería, que sí, sigue abierta 35 años después. Mi amor por las librerías y por los libros y mi desamor  por los ladrones de libros y por el cierre de librerías hace que haya comprado muchos, muchos otros desde aquel día –durante bastantes años en aquel mismo lugar. Y, tantos años después, el hecho estaba en alguna parte de mi memoria medio escondido. Conservo el ejemplar, que leí, al menos, un par de veces. Más tarde compré otro, la edición del Instituto Cervantes en Cátedra, dirigida por Francisco Rico. Me gusta el Quijote por su modernidad y su lenguaje. Puedo abrirlo siempre por cualquier página y disfrutarlo durante un rato.  Pero comparto la opinión de que es necesario que los clásicos se adapten para que todo el mundo pueda acceder a ellos y disfrutarlos.
ANÓNIMO

jueves, 25 de febrero de 2016

MI “QUIJOTE” (II) (Mª LUZ FERREIRA FERNÁNDEZ)



Continuamos con nuestra recién estrenada sección Mi “Quijote” por cortesía de la siempre entusiasta Mª Luz, de mi partida de noctámbulos clasicistas del Bloque 2. Nos envía su particular y, desde luego, entrañable experiencia con nuestra obra más universal y nos demuestra que los libros, como todo en la vida, tienen su momento oportuno. El del Quijote tardó algo en llegar para Mª Luz pero llegó y, como dice el refrán y seguro que apuntaría el bueno de Sancho Panza, nunca es tarde si la dicha es buena. ¡Gracias, Mª Luz!
                                                          
La primera vez que cayó en mis manos El Quijote no fue buena experiencia. Os explico el porqué.
Era muy cría, unos ocho o nueve años, y tenía una caligrafía muy mala, fatal. Un verano mi padre me compró una libreta y me dijo que por las mañanas debía copiar de un libro una o dos páginas, para que practicara y mejorara mi letra. Me siento el primer día y me planta delante de mí El Quijote. Como comprenderéis, para mí fue un castigo y lo odié. Después de los años, cuando hablé con él, me dijo que su intención era que me aficionara a él y hacerme agradable la escritura. Ya veis que no acertó porque no tenía ni idea de lo que escribía, para mí eran letras, palabras y nada más. Tardé años en volver a él, para leerlo esta vez, y enseguida me olvidé de mi antigua enemistad… Me encantó. Ahora es, quizá, el libro al que más cariño tengo.

viernes, 19 de febrero de 2016

NUEVA SECCIÓN: MI "QUIJOTE" (I)



¡Estudiantes! ¡Profesores! ¡Amigos todos del Feijoo! Inauguramos sección. A estas alturas de la partida sabréis ya casi todos, o quizá no, que andamos de aniversario. Se cumplen este 2016 cuatrocientos años -¡se dice pronto!- de la muerte de nuestro autor más ilustre, Miguel de Cervantes. Y como no queremos que nos pase como al Ministerio de Cultura, al que le han sacado los colores por no organizar actividades bastantes para celebrarlo, nuestra capitana Pilar lleva ya algún tiempo maquinando alguna que otra idea. Algunas pasan por decorar nuestras paredes con motivos de los más quijotescos, otras por una exposición temática y, la que aquí os traemos hoy, por traer a este blog fotos de vuestros Quijotes.
Sabemos que muchos de vosotros tenéis en casa un ejemplar de nuestra novela más universal y nos gustaría que nos mandarais una foto, sola o, si os apetece, acompañada de unas líneas sobre vuestra experiencia con las aventuras del genial hidalgo al que “de tanto leer y el poco dormir, resecósele el cerebro”.


Como el movimiento se demuestra andando, aquí os traigo las mías. Aquí podéis ver mi primer Quijote, que mi padre me regaló cuando tenía unos diez años. Es una versión en cómic con guion de Carlos Soria y magníficas ilustraciones de Chiqui de la Fuente. En sus dos tomos se pueden encontrar los episodios más célebres y, pese a la brevedad, engancha y emociona casi tanto como el original; de hecho, quien desde aquí os escribe lloró como una magdalena al llegar a su final.



Más voluminoso es mi otro Quijote, como bien podéis apreciar en la fotografía. Se trata de la edición de Rodríguez Marín, que mi abuela me dejó en herencia y que leí a los 18 años durante una gripe eterna de un mes de diciembre cada vez más lejano...
 
Por cierto, soy la de casi siempre, Cecilia, profesora de Latín y Griego para noctámbulos.
Y ahora contadnos vosotros, ¿cómo son vuestros Quijotes? ¿Cuándo y cómo lo leísteis?