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lunes, 24 de octubre de 2016

¡ESTAMOS DE VUELTA!



¡Estudiantes! ¡Profesores! ¡Amigos todos del Feijoo! Frente a lo que pueda parecer, no os hemos abandonado. Ocurre tan solo que el comienzo de curso ha sido muy ajetreado y nos ha costado ponernos en funcionamiento. Sin embargo, aquí estamos de nuevo, listos para animar algo la biblioteca –aunque, por lo que veo los miércoles en el recreo, anda este año de lo más visitada y llena de voces, ¡qué charlatanes sois!-.
Hace unas semanas celebrábamos el triunfo de Inés Gontán Méndez, de 3º ESO, en el Concurso Cultural de Dibujo, Pintura y Relatos de Central Lechera Asturiana. En la imagen podéis verla encantada con su no menos orgullosa profesora de Lengua y Literatura, nuestra capitana Pilar.

Además, desde hoy mismo podéis ver en el vestíbulo la exposición que para conmemorar el centenario aniversario de nuestro más célebre hidalgo, Don Quijote, han preparado durante meses nuestra citada capitana y algunos de sus ayudantes. Aquí os dejo algunas imágenes, donde podéis ver ediciones variadas de obras cervantinas, máximas aprovechables en cualquier ocasión y, por supuesto, molinos, muchos molinos.



Para terminar, os anunciamos que también este año tenemos centenario ilustre, el del nacimiento de uno de los escritores más originales y divertidos que en el mundo ha sido, el inigualable Roald Dahl, uno de nuestros preferidos y conocido de todos gracias a Matilda, Las brujas, Charlie, etc. Habrá que celebrarlo como la ocasión lo merece, ¿no?

¡Seguiremos informando! Mientras tanto, mis jóvenes amigos, ya sabéis.
Leed, leed…

jueves, 25 de febrero de 2016

MI “QUIJOTE” (II) (Mª LUZ FERREIRA FERNÁNDEZ)



Continuamos con nuestra recién estrenada sección Mi “Quijote” por cortesía de la siempre entusiasta Mª Luz, de mi partida de noctámbulos clasicistas del Bloque 2. Nos envía su particular y, desde luego, entrañable experiencia con nuestra obra más universal y nos demuestra que los libros, como todo en la vida, tienen su momento oportuno. El del Quijote tardó algo en llegar para Mª Luz pero llegó y, como dice el refrán y seguro que apuntaría el bueno de Sancho Panza, nunca es tarde si la dicha es buena. ¡Gracias, Mª Luz!
                                                          
La primera vez que cayó en mis manos El Quijote no fue buena experiencia. Os explico el porqué.
Era muy cría, unos ocho o nueve años, y tenía una caligrafía muy mala, fatal. Un verano mi padre me compró una libreta y me dijo que por las mañanas debía copiar de un libro una o dos páginas, para que practicara y mejorara mi letra. Me siento el primer día y me planta delante de mí El Quijote. Como comprenderéis, para mí fue un castigo y lo odié. Después de los años, cuando hablé con él, me dijo que su intención era que me aficionara a él y hacerme agradable la escritura. Ya veis que no acertó porque no tenía ni idea de lo que escribía, para mí eran letras, palabras y nada más. Tardé años en volver a él, para leerlo esta vez, y enseguida me olvidé de mi antigua enemistad… Me encantó. Ahora es, quizá, el libro al que más cariño tengo.